Soledad
¿Es en serio? le pregunto otra vez. Simplemente no podia creerlo.
¿Es de verdad? insistia, por un momento solo miro el cielo y luego el suelo, y el cielo otra vez y el suelo por segunda. Las manos transpiraban, los ojos se empapaban, la voz entrecortada.
Volvio a mirarla, esta vez con la mirada mas tierna que alguien podria dar. Y la acaricio, la abrazo y le beso los ojos empapados.
Ella inmovil, sintio un pequeño temblor en sus piernas, sintio sus huesos doblarse ante el abrazo mas fuerte jamas recibido. Miro el suelo y luego el cielo. Recien en ese segundo noto el sol brillante de ese dia y una que otra nube redondita y delgada.
Recorrio su espalda con su mano, le tomo firmemente esas manotas que conocia tan bien.
Se sentaron, no querian hablar, solo se miraban y dejaban caer lentamente sus lagrmas tibias y temerosas. Pensaron al mismo tiempo sin decir nada que ya, no habia vuelta atras, que sí estarian juntos para toda la vida, que los sueños tienen voz y voto y el de ellos habia decidido hacer las cosas a su manera.
Ella sonrio y entonces el tambien ¿de que te acordaste? le pregunta el, de nada, responde ella, solo estaba pensado en algo…¿que?
que me encantaria……………………………… que fuera niñita.